La luna de platino / Evie Ivy
La obra de Evie Ivy tiene el sabor de la danza, particularmente el de la cadenciosa danza oriental (también conocida como belly dancing), de la que ella es instructora, habiendo sido practicante desde su juventud.
Los misterios de la noche y los secretos de las escrituras sagradas, los ritos, el trance inducido por la repetición de los cánticos, los astros contemplados a partir de la visión mística de los antiguos pueblos egipcios y griegos, todos tienen un lugar en su escritura.
Sin embargo, el mundo de Evie Ivy es también el de lo sensorial y lo cotidiano, el de las cosas a las que normalmente no prestamos atención pero que inciden poderosamente en nuestras vidas aún sin darnos cuenta.
La poeta rescata en memorables líneas instantes que hacen alusión a lo táctil, a los aromas, a los espejismos que preferimos ignorar y a las coincidencias significativas a las que siempre deberíamos estar atentos.
